Joyería artesanal abre camino al empoderamiento y la reinserción de mujeres y jóvenes en Ciudad Juárez

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Para Lorena Isabel Estrada Cayeros, tallerista de joyería artesanal en La Tenda Di Cristo, la elaboración de piezas con cuarzos y metales mexicanos, va más allá de un trabajo artesanal; es en realidad, una herramienta de empoderamiento económico y de transformación personal para mujeres y jóvenes en proceso de reinserción social.

Desde hace cinco años colabora con la asociación a través del programa “Yo Soy Mujer Empoderada” impartiendo talleres gratuitos en los que enseña desde el origen de los materiales hasta la elaboración de piezas terminadas, utilizando cuarzos, obsidianas y metales como tumbaga alpaca, todos de origen mexicano.

“Yo soy madre soltera y tengo manteniendo a mis hijos de este oficio desde hace 15 años. Les digo a las mujeres que no necesitan descuidar a sus hijos para generar ingresos; pueden trabajar desde casa creando sus propias piezas”, expresó.

Los cursos están dirigidos a jóvenes que salen del Sistema Especializado en Justicia para Adolescentes (SERSAI) y a mujeres privadas de la libertad en el Centro de Reinserción Social (Cereso) femenil, donde además del aprendizaje técnico reciben acompañamiento para fortalecer su autoestima y confianza.

Estrada estimó que durante estos años ha capacitado a más de 200 mujeres dentro del penal, quienes encuentran en la joyería artesanal una alternativa para reconstruir su proyecto de vida.

Destacó que el taller comienza enseñando el origen de los materiales y la importancia de consumir productos nacionales, promoviendo el respeto por los recursos naturales y el trabajo artesanal.

“La idea es que no sólo aprendan un oficio, sino que comprendan de dónde vienen los materiales, cómo se transforman y el valor que tiene crear una pieza con sus propias manos”, señaló.

Conforme avanza el proceso, las participantes desarrollan diseños propios y descubren habilidades creativas que muchas desconocían, aseguró la tallerista.

“No somos una industria maquiladora. Cada pieza es distinta porque refleja la personalidad y la historia de quien la crea”, afirmó.

Este proceso representa también una forma de sanación emocional, ya que las participantes encuentran en el arte una vía para expresar sentimientos, fortalecer su autoestima y reconectar con su entorno, destacó Lorena Estrada.

Si bien los materiales utilizados tienen un costo elevado y sería difícil para muchas personas acceder a ellos, La Tenda Di Cristo gestiona los recursos necesarios para ofrecer los talleres sin costo, gracias al respaldo de organismos financiadores como el Fideicomiso para la Competitividad y Seguridad Ciudadana (Ficosec) y Fundación Paso del Norte.

Asimismo, señaló que las mujeres pueden comercializar las piezas elaboradas durante los cursos, ya sea directamente o dejándolas en consignación con la asociación, permitiéndoles generar ingresos propios.

Sobre el mercado de la joyería artesanal, consideró que existe un creciente interés entre consumidores que buscan productos elaborados localmente y con un significado más allá del aspecto estético.

“Hay personas que ya no consumen por consumir. Buscan productos hechos en México, de calidad y con una historia detrás. Eso abre oportunidades para estas mujeres y jóvenes”, comentó.

Finalmente, invitó a la ciudadanía a conocer y adquirir estas piezas en el Bazar Cultural que se instala cada domingo en el Monumento a Benito Juárez, donde ella y otras artesanas ofrecen sus creaciones como parte de un espacio dedicado al intercambio cultural y al impulso del talento local.