El presidente municipal de Ocampo, Rafael Solís, afirmó que su administración mantiene vigilancia sobre las actividades mineras en el municipio.
Aseguró que estudios realizados durante su gestión no detectaron rastros de cianuro ni de metales contaminantes en muestras de agua tomadas en distintos puntos de la región.
Lo anterior, luego de ser cuestionado sobre los posibles daños ambientales derivados de la actividad minera y los mecanismos de reparación que deberán aplicarse una vez que concluyan las operaciones de extracción.
El Heraldo de Juárez publicó recientemente un estudio del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA), realizado durante 6 meses en el 2023, donde se descubrió una severa degradación en las cuencas que alimentan al Área de Protección de Flora y Fauna Tutuaca y al Parque Nacional Cascada de Basaseachi, derivado de la actividad minera.
“Me gustaría conocer el estudio del Instituto porque la verdad nosotros no lo conocíamos”, señaló el alcalde quien agregó que una de las primeras acciones emprendidas por su gobierno (que inició funciones el 10 de enero de 2025) fue revisar la calidad del agua en la región de Basaseachi.
Y es que, durante la campaña electoral surgieron inquietudes ciudadanas relacionadas con una posible contaminación por cianuro, reconoció.
“Sacamos muestras de diferentes puntos y llevamos los estudios a cabo y no se encontró rastro de cianuro ni ningún tipo de metal”, afirmó.
Las muestras fueron enviadas a laboratorios especializados en la ciudad de Chihuahua, donde se realizaron los análisis correspondientes, detalló.
No obstante, reconoció que ello no significa que nunca haya existido contaminación en la zona: “Eso no quiere decir que a lo mejor no exista o no haya existido en anterioridad la contaminación. Creo que sí hubo en algún momento un caso y las minas corrigieron el rumbo en ese sentido”, comentó.
El primer edil aseguró que el municipio mantiene una política de puertas abiertas para recibir denuncias ciudadanas sobre posibles afectaciones ambientales derivadas de la actividad minera.
“Nosotros invitamos siempre a la comunidad a que nos informen de cualquier cosa que ellos detecten, ya sea de manera accidental o provocada por parte de las minas, para nosotros tomar acciones”.
Añadió que el gobierno municipal no dudará en intervenir si detecta algún caso de contaminación o incumplimiento de las normas ambientales.
“Nuestro interés es salvaguardar esas bondades que tenemos en el medio ambiente en esta región. No nos vamos a detener si encontramos algún caso de contaminación o cualquier exceso que se esté llevando a cabo”, sostuvo.
Actualmente, Ocampo alberga dos de los proyectos mineros más importantes del estado: Pinos Altos, operado por la empresa canadiense Agnico Eagle, y Concheño, vinculado a Grupo México.
Ambas explotaciones se dedican principalmente a la extracción de oro y plata.
Según Solís, estos proyectos se encuentran entre los cinco principales productores mineros de Chihuahua.
“En algún momento fueron primer y segundo lugar en producción; ahorita han bajado, pero siempre han estado en el top cinco”, explicó.
Respecto al futuro de la actividad minera en la región, el alcalde señaló que la mina Pinos Altos se acerca al final de su vida útil y podría iniciar su proceso de cierre en aproximadamente cinco años.
“Estimamos como cinco años para el cierre de la mina y que empiecen los trabajos de cierre, donde tienen que empezar la restauración y la reparación de daños que se hayan ocasionado”, manifestó.
En contraste, indicó que el proyecto Concheño todavía cuenta con reservas para varios años más, aunque su permanencia dependerá de nuevos hallazgos de mineral.
El presidente municipal destacó que existe comunicación directa entre el Ayuntamiento y las empresas mineras, así como con las áreas de relaciones comunitarias de cada compañía, encargadas de coordinar apoyos sociales y educativos.
“Sí hemos sido muy firmes en el tema de las regulaciones que se tienen que llevar a cabo. Todo lo que compete al municipio lo hemos mantenido muy firme”, afirmó.
La minería continúa siendo la principal actividad económica de Ocampo, municipio que cuenta con una población de 8 mil 125 habitantes distribuidos en diversas comunidades.
“El principal lugar de trabajo son las minas. La mayoría de los empleados locales y muchos proveedores dependen de esta actividad”, señaló.
Sin embargo, ante la eventual disminución de la producción minera, el gobierno municipal trabaja en alternativas económicas enfocadas principalmente al turismo y al sector agropecuario.
Solís destacó que Ocampo posee abundantes recursos hídricos y que actualmente se realizan estudios de vocación agrícola para identificar cultivos de alto valor que puedan desarrollarse en la región.
Entre las opciones analizadas se encuentran berries, cerezos, frambuesas, fresas, brócoli y rábanos, en coordinación con la Secretaría de Desarrollo Rural y la Facultad de Ciencias Agrotecnológicas de la Universidad Autónoma de Chihuahua.
“Estamos buscando qué producto, tomando en cuenta la tierra, el clima y el agua, nos puede generar una mayor utilidad económica”, concluyó.












