La deuda de siempre

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Ciudad de México— México no sólo careció de jugadores en Europa, sino que a la mayoría de los que están allá no les alcanzó el nivel para ser titulares en sus equipos.Porque pasan los procesos y la cantaleta es la misma: la exportación es la gran deuda del futbol mexicano, lo que suele reflejarse en la Copa del Mundo.De los 208 futbolistas que disputaron los cuartos de final, 192 juegan en ligas europeas.El propio comisionado del futbol mexicano, Mikel Arriola, dijo en marzo pasado que a partir de cuartos el Mundial se convertía en una Copa de Europa.México sólo tuvo 13 mundialistas procedentes de aquel continente. El problema es que casi ninguno fue titular.En el 11 del ‘Vasco’ Javier Aguirre, sólo el lateral derecho Jorge Sánchez, los centrales César Montes y Johan Vásquez y el centro delantero Raúl Jiménez fueron habituales.La base del Tricolor que ilusionó a todo un país provino de la Liga MX.Si bien el técnico dijo que en su equipo no existían suplentes, la realidad es que sí hubo un rol secundario para elementos como el portero Guillermo Ochoa, el lateral Mateo Chávez, los volantes Edson Álvarez, Álvaro Fidalgo, Obed Vargas y Luis Chávez, y los delanteros César Huerta, Orbelín Pineda y Santiago Giménez.Únicamente cuatro jugadores con un rol estelar, ninguno de ellos en los mejores clubes europeos. De hecho, Raúl Jiménez jugará esta temporada con el Wolverhampton, en la segunda categoría del futbol inglés.El alto valor del jugador mexicano en el mercado interno, y la carencia de pasaporte comunitario, dificultan la exportación.