Los Angeles— Freddie Freeman y Emmet Sheehan bostezaron. El manager Dave Roberts usó pantalones cortos para la práctica de bateo.Los Dodgers de Los Angeles se lo toman con calma mientras se encaminan a una postemporada potencialmente histórica.Intentan convertirse en el primer equipo desde los Yanquis de Nueva York de 1998-2000 en ganar tres Series Mundiales consecutivas. Serían el primer club de la Liga Nacional en lograrlo.Y dejarían las expectativas altísimas para todos los demás.“No es algo en lo que realmente estemos enfocados. Cuando hablas de ganar tres seguidas, le estás poniendo esa presión extra que no tiene por qué estar ahí”, comentó el antesalista Max Muncy. “Ganar una Serie Mundial ya es lo suficientemente difícil”.Los Dodgers disputaron un juego simulado, mientras se proyectaba el duelo decisivo de la serie de comodines de la Liga Nacional entre Filadelfia y Atlanta en las pantallas de video del estadio. Los Bravos vencieron a los Filis por 6-2 y jugarán en Los Angeles el primer duelo de la Serie Divisional de la Liga Nacional, al mejor en un máximo de cinco encuentros, hoy, cuando se pronostica que la temperatura alcance los 100 grados Fahrenheit (38 Celsius) para el juego diurno.“Te enfrentas a un equipo que ya pasó por el fuego y ya vivió la emoción”, comentó Muncy.Los Dodgers han pasado la semana de descanso recuperándose, mientras alternaban práctica de bateo en vivo y en la jaula con juegos simulados en un estadio mayormente silencioso. Aparte de las canciones de entrada al plato, los únicos sonidos eran el chasquido del bat, los gritos de los jugadores desde las bancas y los jardineros avisando a sus compañeros que ellos se encargarían de un elevado.Freeman aprovechó el tiempo para concentrarse en ajustar la mecánica de su swing mientras lidiaba una molestia en la rodilla derecha. El plan del primera base de 37 años incluía hacer 400 swings “con la esperanza de quitarme los malos hábitos”, explicó.En el inicio del juego simulado, conectó un doble ante Tyler Glasnow.“De verdad me siento bien físicamente ahora mismo y depende de mí resolver la mecánica del swing”, comentó. “No tengo dolor en la rodilla en este momento”.Shohei Ohtani, cuatro veces nombrado el Jugador Más Valioso, ha lidiado durante semanas con molestias persistentes en el bíceps derecho y la rodilla izquierda. La rodilla lo frenó para lanzar y el brazo lo llevó recientemente a la lista de lesionados por primera vez con los Dodgers.Regresó a tiempo para jugar en cinco partidos al final de la temporada.











