Espántame María, la cerveza artesanal de San Francisco del Oro con sabor a pueblo minero

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Desde San Francisco del Oro, Chihuahua hasta las aulas universitarias de San Luis Potosí, la historia de Espántame María es la de un emprendimiento académico que terminó convirtiéndose en una marca real de cerveza artesanal. Su creador Rubén López, originario de este municipio minero, junto a su esposa Alejandria González desarrollaron la idea y ya cuenta con 12 variedades diferentes, con la mira puesta en abrirse camino en el mercado nacional.

Lo que comenzó hace aproximadamente siete años como un proyecto escolar durante la carrera de Ingeniería Industrial de Rubén López en la Universidad Tecnológica de San Luis Potosí (UTSLP), hoy representa mucho más que una cervecería artesanal. Se ha convertido en un proyecto de economía circular, desarrollo comunitario y emprendimiento social que busca demostrar que es posible producir con responsabilidad ambiental, generar empleo y fortalecer el tejido social desde una comunidad del sur de Chihuahua.

En entrevista, Rubén López relató que la idea nació cuando una materia universitaria les exigía desarrollar un proyecto emprendedor. Sin imaginar que aquel trabajo académico tendría futuro, elaboró una cerveza artesanal bajo el nombre de “La Tuya”, la cual fue presentada como parte de la evaluación escolar.

La respuesta fue inmediata. El producto llamó la atención por su calidad y sabor, lo que hizo que tanto Rubén como su esposa Alejandria comenzaran a visualizar la posibilidad de convertir aquel proyecto universitario en un negocio familiar que, además de representar una fuente adicional de ingresos, pudiera convertirse algún día en un plan de retiro.

Espántame María, una marca con identidad local

Sin embargo, el primer obstáculo apareció cuando intentaron registrar la marca ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI). El nombre “La Tuya” ya contaba con un registro previo, por lo que fue imposible utilizarlo comercialmente.

Lejos de abandonar la idea, decidieron buscar una nueva identidad. Rubén recuerda entre risas que fue durante una noche de bohemia cuando surgió el nombre que hoy identifica a la cervecería.

Fue una noche de esas de bohemia… bueno, en realidad de peda, empezamos a decir nombres hasta que salió Espántame María.Rubén López sobre el nacimiento de la identidad de la marca.

El nombre no fue producto del azar. Proviene de una de las leyendas populares del pueblo de donde es originaria la familia de su esposa Alejandria González, una historia transmitida de generación en generación y que forma parte de la tradición oral de la región.

Según dijo, existió un hombre que pasaba largas horas observando a los chanates, fascinado por la manera en que las aves surcaban el cielo. Convencido de que él también podía hacerlo, construyó unas alas artesanales y pidió ayuda a su esposa, llamada María. El día de la prueba subió al techo de su casa y le dio instrucciones.

—“María, cuando te diga, me vas a espantar como espantamos a los pájaros. Grita ‘shu, shu, shu’ y yo voy a volar.”

Llegó el momento. María comenzó a aplaudir mientras gritaba “shu, shu, shu”, tal como él se lo había pedido. El hombre se lanzó convencido de que sus alas funcionarían. El resultado fue una caída que terminó llevándolo al hospital.

Cervecería Espántame María

Por un instante sí voló”, contó Rubén entre sonrisas.

De aquella historia nació el nombre de la cerveza y también la imagen que hoy identifica a la marca. Con el nuevo registro aprobado por el IMPI, Espántame María comenzó formalmente su camino. Inicialmente elaboraban únicamente cuatro estilos de cerveza artesanal: Pale Ale, Red Ale, Hefe Weizen y Stout.

Espántame María cuenta con un catálogo de 12 estilos distintos de cerveza

Con el paso de los años fueron perfeccionando recetas, incorporando nuevos procesos y experimentando con diferentes maltas, lúpulos y levaduras hasta alcanzar un catálogo de 12 estilos distintos.

Actualmente producen Pale Ale, Red Ale, Hefe Weizen —bautizada como “La Chaparrita”, en honor a Alejandria—, Stout llamada “Adrián Caballero”, American Wheat, English Porter, Brown Ale, Session IPA que lleva el nombre del “Güero Salomón”, Punk IPA denominada “Gigio”, Summer Ale, Christmas Ale y Orange Candy IPA, además de una Ginger Ale elaborada con jengibre y chile jalapeño.

Rubén explica que las cervezas se dividen principalmente en claras oscuras, dependiendo del tipo de malta utilizada durante su elaboración. Las oscuras ofrecen notas de café, chocolate y sabores ideales para invierno, mientras que las claras resultan más frescas y ligeras, con menor graduación alcohólica.

Incluso cuentan con estilos que apenas alcanzan 2.3 grados de alcohol y otros que superan los ocho grados, permitiendo atender distintos gustos y temporadas del año.

Seis de las cervezas permanecen disponibles durante todo el año y otras seis únicamente se producen en determinadas épocas, como ocurre con la Christmas Ale durante la temporada navideña o la Citrus Ale durante el verano.

Una preparación 100% artesanal

A diferencia de las grandes cerveceras industriales, Espántame María trabaja con lotes pequeños completamente artesanales. Cada proceso inicia con la molienda de la malta y continúa con la maceración del grano en agua caliente para extraer los azúcares necesarios.

Posteriormente se realiza el hervor, durante el cual se agregan distintos tipos de lúpulo que aportan aroma, amargor y sabor. Después viene el enfriamiento del mosto hasta alcanzar la temperatura adecuada para incorporar la levadura, responsable de transformar los azúcares en alcohol mediante la fermentación.

Aunque la jornada de producción puede extenderse entre ocho y nueve horas continuas de trabajo, el proceso completo para obtener una cerveza lista para consumirse toma aproximadamente un mes.

Actualmente producen lotes de alrededor de 20 litros, aunque ya trabajan en la adecuación de un nuevo espacio que permitirá incrementar considerablemente la capacidad de producción.

Una empresa constituida como sociedad cooperativa y con alto sentido de la responsabilidad

Sin embargo, el proyecto evolucionó más allá de la cerveza. Rubén y Alejandria decidieron abandonar el esquema tradicional de empresa privada para constituirse como una sociedad cooperativa denominada Alma de Malta, convencidos de que el crecimiento debía beneficiar también a otras personas.

La filosofía del proyecto gira alrededor de la economía circular. Su objetivo es que prácticamente nada se desperdicie durante el proceso de producción. Las maltas utilizadas para elaborar cerveza, conocidas como bagazo o mosto residual, son secadas y transformadas en harina con un alto valor nutricional para fabricar pan y otros alimentos.

Cervecería Espántame María