Mientras las temperaturas en Ciudad Juárez rebasan los 40 grados centígrados, cientos de trabajadores continúan desempeñando sus labores al aire libre, expuestos durante horas al intenso calor; entre ellos se encuentran los parqueros, quienes desafían las condiciones climáticas para obtener el sustento diario a cambio de las propinas que reciben por cuidar vehículos en estacionamientos y espacios públicos.
El parquero relató que para soportar las altas temperaturas ha tenido que adoptar diversas medidas, como mantenerse hidratado constantemente, buscar momentos de descanso bajo la sombra y cubrirse la cabeza con una gorra o una toalla para reducir la exposición directa al sol.
Explicó que uno de los mayores retos de su trabajo es el calor que emana del pavimento, el cual se intensifica conforme avanza el día; aun utilizando calzado con suela gruesa, asegura que el intenso calor del asfalto llega a sentirse en los pies durante su jornada laboral.
Saúl reconoció que desempeñar este oficio en estas condiciones resulta agotador física y mentalmente, por lo que procura protegerse el rostro, tomar agua con frecuencia y aprovechar cualquier espacio con sombra para recuperar energías antes de continuar con su labor.
En cuanto a sus ingresos, comentó que, como ocurre en muchos trabajos informales, no existe una cantidad fija; hay días favorables en los que logra reunir hasta 450 pesos en propinas, mientras que en otras jornadas apenas obtiene entre 150 y 300 pesos, dependiendo del número de automovilistas y de su disposición para reconocer el servicio.
El cuidador de vehículos señaló que con el paso de los años ha logrado ganarse la confianza de algunos clientes habituales, quienes le dejan las llaves de sus automóviles o le piden vigilar sus unidades mientras realizan compras, además de ofrecerle propinas que ayudan a mejorar sus ingresos.
Sin embargo, también reconoce que no todos valoran su trabajo. Hay conductores que se marchan sin darle siquiera las gracias, aunque asegura que eso no cambia su actitud. “Es parte del trabajo”, afirma, convencido de que lo importante es seguir desempeñando su labor con responsabilidad y respeto.
Todos los días, sin importar las condiciones del clima, Saúl regresa a su lugar de trabajo con el mismo objetivo: conseguir el sustento para su familia. Bajo el intenso sol del verano fronterizo, su historia refleja la realidad de quienes dependen del trabajo al aire libre y enfrentan las inclemencias del tiempo para llevar un ingreso a casa.












